Anécdotas para llevar

El desarañazo. Sabina, Brassens y el hurto.

Contaba Sabina, en una de sus biografías llamada “En carne viva” (Javier Méndez Flores – Ediciones B 2006), que al respecto de su canción “La Magdalena” le pasó una buenísima: Por lo visto, un advenedizo inspirado en el verso “si la Magdalena te pide un trago/tú le invitas a cien/que yo los pago”, se acercó cierto día a visitar a la tal Magdalena en el lupanar en el que curraba. Y, siguiendo al pie de la letra el tema, le invitó a todos los tragos que ella quiso consumir. Cuando acabó su visita, el muy vividor agarró la factura y se la envió al famoso cantautor adjuntando una nota que rezaba “cumple tu palabra”.

El bardo ubetense tuvo a bien liquidar la factura enviando a su vez una nota al caradura con la genial frase “la menor reincidencia rompería el encanto”.

Decorar por Halloween es algo que toda tienda debe hacer. En Rocanrólez no hemos sido menos. Y aunque somos más de la castañera, es cierto que no le hacemos ascos a una buena calabaza. De modo que ahora que tenemos el escaparate lleno de telarañas, calaveras y demás, se nos ocurrió también añadir algunos arácnidos de goma adheridos al cristal. En un arrebato de valentía, quisimos poner una de las arañas por fuera del cristal para darle realismo al asunto, aunque ello supusiera que algún niño de Malgrat se hiciera furtivamente con ella.

Que niño ni qué niño muerto, un abuelo, con toda la cara, fue el que robó la araña. Se la metió en el bolsillo y desapareció dirección a la playa.

Por nuestra parte ignoramos quién es aquel sujeto que nos desarañó y, para qué quería el juguete, por qué se jugó la vida de esa manera, e incluso si no se trataba del mismo tipo que en su día vaciló al pobre Sabina.

Comoquiera que la pérdida no era muy pingüe, hasta nos pareció simpático el suceso. Y repusimos la araña, también por fuera, esperando que esta corriera mejor suerte y deseando que el abuelo ladrón no apareciera de nuevo o que al menos supiera de alguna forma que, en efecto, “La menor reincidencia rompería el encanto”, frase por cierto hurtada de Brassens, ya que hablamos de hurtos.

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