Anécdotas para llevar

Los Stones (15×3) Jubílense por favor

No sé vosotros, pero yo voy a ver a Sus Satánicas Majestades cada 15 años. Y ya van 3.

Todo empezó cuando cumplí los 15, precisamente. Era la Barcelona preolímpica y conseguí colarme en su concierto del Estadi Olímpic (junto con mi hermana y otras mil personas). Por aquel entonces pensé que era la última vez que visitarían la ciudad condal. Salté, canté y vibré como nunca agradeciendo a Lucifer que me hubiera brindado aquella oportunidad única.

Pero no, 15 años después, en 2003, ya casi con 30, me invitaron y tuve ocasión de volver a verlos. Mismo sitio pero esta vez con los Pretenders de teloneros. Casi nada. Aquí sí que ya me despedí de ellos; Estaban al borde de la jubilación y mi insultante juventud me hacía tener hasta pena de su senectud. De modo que esta es nuestra despedida, ¡hasta siempre Stones! Pensé.

Pero al parecer la vida no es así para esta banda fundada hace 57 años, y los muy bestias aparecieron de nuevo en Barcelona. 15 años después, en el 2018. Así que fueron fieles a nuestra diabólica cita, y, claro, tuve que acudir. Esta vez con mi sobrino, sí, el hijo de mi hermana, con la que había disfrutado del mismo evento 30 años antes. De hecho fue ella la que me regaló la entrada y ahora que pienso, si la primera vez me colé, la segunda me invitaron y la tercera fue un regalo… nunca he pagado por verles, tal vez por eso soy tan rico.

Quién les iba a decir a los Stones en el 69 cuando su entonces líder Brian Jones apareció sin vida flotando en una piscina de Hartfield que 50 años después iban a estar de gira, tan tranquilamente.

Y quién me iba a decir a mi, que 30 años después, iba yo a estar en esta fabulosa boutique del rock de Malgrat de Mar llamada Rocanrólez, estampando camisetas de los Stones y del famoso logo de la lengua quién sabe hasta cuando. Bueno, al menos hasta que me jubile. Pero por otro lado no quisiera jubilarme antes que ellos, me parece muy poco equitativo y desigual , así que voy a esperarles. El problema es que para mi jubilación quedan 20 años y ahora que pienso solo 14 para el próximo concierto de los Stones. ¿Que no llegarán? Yo ya no apuesto.

A todos esta gente que llevamos el rock en la sangre y a menudo nos sentimos mayores, pongamos un disco de los Stones y reconozcámoslo de una vez: somos por siempre jóvenes.

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